¿Menú? Pasteles y cupcakes azucarados, tapaditos surtidos , jugos naturales y (desafortunadamente) nada con alcohol.
¿ Decorado? Manteles con motivo de chupete , cochecitos y otras monerías . Todo aludiendo a una tierna guaguita recién nacida. Y, por supuesto, la infaltable escarapela de papel volantín que dice : ¡ Para la mejor mamá del mundo!.
Por otro lado está ese pequeño rincón del living de la anfitriona donde se han amontonado varios paquetes envueltos en papeles con motivos infantiles. Del techo cuelgan globos rosados o celestes ( depende la ocasión ) y guirnaldas, que si tienes la mala suerte de no verlas , puedes terminar con el ala de la cigueña dentro de la cornea.
Esta es la descripción de un baby shower tipo. Si nunca has participado en uno, puede parecer una experiencia maravillosa. Pero, si como yo, has tenido más de estos eventos que años de vida, la dinámica puede tornarse levemente agotadora.
Luego de que todas hemos abrazado a la futura madre y apretado o sobado su pobre guata, es el momento indicado para ciertas dinámicas. Por ejemplo, la entrega de los regalos.¿Este , adivina de quien es? Y los posteriores suspiros ante el enterito en colores pastel que emerge del paquete. O si eres menos romántica y regalas un kit de higiene para las mamaderas, todas te dicen: ¡Que práctico, eso es lo típico que necesitas y que nadie te da !.Como pueden ver, me se el guión tipo completo.
Si bien creo y entiendo el que toda mujer esperando guagua lo único que espera de sus amigas ( me atrevería a decir que más que la visita a la clínica) es un baby shower como Dios manda, para la persona que no tiene nada en común con ese entorno, es un panorama que puede llegar a ser muy aburrido.
Mientras todas las que son mamás conversan entre ellas sobre los planes de isapre y la cobertura que tienen sobre la clínica que eligieron , o si el pediatra les dijo que había que partir a la clínica si las contracciones era cada hora o cada hora cuarenta, la cabeza de la outsider esta viajando a mas de 20000 kms del lugar.
Cuando vuelves al evento en cuestión , el tema sigue siendo el mismo, excepto que la conversación ya ha tomado el rumbo hacia el ítem cónyuge. Si ayuda mucho o poco, si pintó o no la cunita y si el jefe fue malo o bueno porque lo dejó tomarse esa mañana para ir al parto.
Inevitablemente la expresión de tu cara se transforma , como queriendo decir,
¿ Podríamos hablar de otro tema por favor? Y si tratas de introducir algún tema que no involucre pañales ( hasta las marchas pro reforestación te parecen mas entretenidas en ese minuto), todas te mira como si hubieras dicho que a los neonatos había que meterlos al agua fría.
La verdad es que sería ideal que hubiera un régimen de baby shower que incorporara lo mejor de los mundos. Para las mamás, regalos y escarapelas. Para las que aún no lo somos, además del clásico cupcake de vainilla y glaseado rosa, un pisquito sour o un vodka tónica no nos vendría mal. Más que mal, todo en la vida radica en el equilibrio.