Sunday, December 17, 2006

Summer mix..

JordiLabandaUna semana de lo más acontencida, eso es todo lo que se me ocurre para decir con respecto a los últimos hechos de mi vida veraniega.
Simpáticos eventos sorpresa, fiestas formales y hasta una pasadita por la clínica son ciertas anécdotas que decoran mi bitácora en este último tiempo.
Primero, el cumpleaños sorpresa de un alma amiga. Después de semanas organizando, correteando invitados y haciendo ordenadas listas en excel, se podría decir que el evento fue todo un éxito.
Baile, alcohol y coquetos comistrajos dispuestos en ordenadas y pulcras bandejillas fueron componentes esenciales del meeting. Nada que decir al respecto..
Luego de semejante noche de ajetreo, las aguas aún no estaban dispuestas a calmarse.Al día siguiente era la fiesta formal de fin de año con mi curso de la universidad. Todo estaba "ready to go": tenida lista y pareja invitada. ¿Que más se podía pedir?
Todo salió a pedir de boca.Excepto por el comportamiento de una querida amiga.¿La razón?, nos habíamos quedado de juntar en mi casa a una hora para partir al lugar del evento. Porsupuesto, ella decidió hacer caso omiso del instructivo.Y, para variar, llegó tarde.
Es pertinente mencionar,que las papitas fritas que yo había puesto en un canasto para los asistentes, ella se las llevó. Ni siquiera se molestó en sacarlas del canasto.
No contenta con eso, decidió usar a mi consorte acompañante como un vil chófer de taxi. Además, de desmigar y refregar los frititos de marca americana, de manera espasmódica y sistemática,por el asiento del auto de este pobre tipo. Como olvidar la escena, cuando al llegar al lugar del evento, dejó los restos de las papitas al lado de la puerta del auto. ¿La razón?que sirviera de alimento a algunos perros vagos del lugar.
Francamente la paciencia es un don y este amoroso merece un premio...
Pero, a pesar de todo, la fiesta estuvo de lo más buena. Baile hasta altas horas de la madrugada y cuantiosos litros de alcohol hicieron de la velada algo magnífico.
¿Acerca del acompañante?, solo la mejor impresión y los más altos calificativos.Le achunté en un 100%.
Pero no solo de fiestas y bacanales se compuso mi semana. Por alguna extraña casualidad de la vida, se me ocurrió instalarme y quedarme dormida justo bajo el árbol al que más le tengo alergia en toda mi casa. Por ende, y como es de esperar, al día siguiente yo era una verdadera oda a la congestión nasal y a las ronchas.
Mi primera reacción fue acudir al recinto farmaceútico en busca de algún medicamento para paliar las molestias. En vista que luego de que numerosas dosis no hacian el efecto deseado y que mi cara ya parecía frutilla, mis padres optaron por lo sano y de un ala me llevaron a la clínica.
Un doctorcito bastante buen mozo me atribuyó las enfermedades más raras que he escuchado en mi vida y después de eso, me informó que me iban a tener que pinchar...
Como no iba a tramarme a gritos en pleno recinto hospitalario, decidí tragarme el enterrón de agujas numerosas y mirar para otro lado. Uno, dos, tres pinchazos...que horror...creo que hace harto tiempo que no tenía ganas de darle una patiadura a alguien..
Salí del recinto hospitalario bastante dopada. No me acuerdo mucho que fue lo que hice en las horas siguientes. Solo me acuerdo de caras , que dormí 24 horas seguidas y que cuando me miré el brazo me dí cuenta que parecía colador. Bueno, cosas que pasan..¿o no?

Wednesday, December 06, 2006

Y el ídolo vistió de púrpura...

Diapositiva1Vaya velada!! Maravillosa...no se me ocurre otra expresión para dar cuenta de los hechos en los que acabo de participar. ..
El autor de aquellas románticas baladillas del tipo "Y como es él?"," Como llenar mi tiempo" y otras sublimes odas al romance, vino a nuestro país. Así es. Y creánlo o no, yo fui a verlo...
Entusiasmada salí de mi hogar tipín seis y media, rumbo al lugar del concierto. Luego de recoger a la que sería mi partner, un buen trayecto recorrido y de pasar numerosos atochamientos vehiculares, llegamos al sitio que albergaría al ídolo: el court central del estadio nacional.
Si bien el lugar en sí, resultaba algo infesto, las luces y escenarios dispuestos para la ocasión, le daban un toque romántico, casi glamoroso. Como es de suponer, llegamos bastante adelantadas al sitio del show. Por ende, no nos quedó otra alternativa que localizar y ubicarnos en nuestro sitio, lleno de señoras que tomaban Fanta de manera espasmódica.Y, al igual que el resto de los asistentes, dedicarnos a comer maní confitado que compramos a los nerviosos vendedores ambulantes.
Luego de una espera que se me hizo eterna, se apagaron las luces y comenzó el espectáculo. Debo confesar que una de las cosas que siempre quize, fue poder tener la oportunidad de ver a José Luis Perales en vivo y en directo. Semejante poeta y prócer de la canción del alma no merece menos!!.Es por eso, que apenas irrumpió en el escenario y abandonando cualquier intento de decencia, me largué a gritar cual barraco moribundo.
Algo flaco, canoso , con un blusón tornasol, y al ritmo de una de sus tantas baladillas románticas, hizo el poeta su entrada al escenario. La multitud, obviamente exaltada por la presencia de semejante bombom a tan pocos metros, cantaba de manera entusiasta cada uno de sus versos.. Odio admitirlo, pero yo era una de las más motivadas...
Cual no será mi sorpresa, cuando de entre la exaltada multitud, distingo unos rasgos que me resultaban meramente familiares. Era él!, el otro gran ídolo. Se trataba de Mister Law, quien había acudido a ver el show.Además de culto, erudito y buen mozo, resultó gustar de la poesía y la buena canción. Demasiado para mi...
Luego de aproximadamente dos horas de románticas canciones, el gran ídolo cerró el show con , a mi juicio, la mejor canción de todas: Y como es él. Fue en ese minuto que perdí cualquier resquicio de cordura y me lancé a chillar de lo lindo. De haber tenido un peluche ciútico, con un corazón sonoro, no habrá dudado ni un minuto en lanzárcelo...
Que corta se me hizo la velada.Pero, la visión conjunta de mi mayor ídolo musical, con mi mayor ídolo intelectual, dejaron la vara alta para el resto de recitales venideros. Para ser bien sincera, dudo que alguna vez vuelva a tener tanta suerte...