La verdad es, que todavía no termino de comprender cabalmente la razón de porque la malla curricular de mi noble carrera estipula el dedicar un mes del verano ( o seis durante el año) a la esclavitud de algún docente necesitado. Pero, tal como dice el refrán "donde manda capitan , no manda marinero", no me quedó otra que resignarme y cambiar la idea de hermosos sunset a la orilla de lagos y playas, por un tentador pack. Un computador viejo, cokita light tibia y un profesor con ganas de, literalmente, sacarme el jugo. ..
Pero, a pesar de todo el trabajo y el calor capitalino, enero tuvo también sus momentos agradables. Por ejemplo, cuando en una escapadita hacia mi balneario litoraleño favorito, descubrí que mi edificio era, literalmente, una verdadera mina de oro. Guapos y bien apeados mocetones desfilaban por las veredas como hormigas por un cerro de azúcar...
Pero a pesar de tanta belleza y pulcritud, había un solo detalle. ¿Edad promedio?, 21. Digo detalle y no problema, porque como todos sabrán es mejor la fruta un tantín verde. La madura se pudre demasiado rápido y hay que botarla a la basura.Todo un desperdicio..
Me gustaría detenerme especialmente en mi vecino del piso de arriba. Pelo castaño más bien corto, sonrisa perfecta ,ojos chispeantes, una inteligencia privilegiada y, como si fuera poco, un marcado gusto por las actividades outdoors...Todo un bombón!. Este inigualable conjunto de cualidades deleitó cada uno de mis fines de semanas de enero... Lástima que todo lo bueno acaba... Bombón partió al sur con toda su familia por todo febrero, dejándome con el cogote estirado por el balcón en busca de alguna señal de vida... Una lástima!
Pero, a pesar de la partida de este guapo intelectual, las nuevas cartas no tardaron en aparecer. "Joyita", pequeña amistad de antaño, hizo su aparición en el balneario a mediados de febrero. Si bien es tan wenmozo e inteligente como el anterior, tiene un dejo de inocencia en su actuar un tantín insoportable...Demasiado evidente para mi gusto. Pero aún así, resulta adorable...
Mención especial merece también el guapísimo querubín de la torre aledaña. Verlo caminar en equipo deportivo por la vereda era todo un deleite a la vista. Para que hablar de sus habilidades automovilísticas y motociclísticas...todo un deleite.
Pero bueno, no todo mi verano se limitó a la cosecha anticipada de la fruta. En un ataque de demencia, decidí hacer mi aparición , junto con algunas amistades, en cierto antro local. Que, según mucha gente, podría ser tildado de"taquilla" . Que horror!!!. No solo un conjunto de gente retorciéndose al son de una musica hórrida y un puesto de comida rápida con unos personajes brincando en el techo con aires de dj´s del love parade de berlin. Sino, que además, jóvenes veraniantes se dedicaban a drograrse en las esquinas oscuras del dicho antro. Un desastre. Llegué tan taimada a mi casa que juré no volver a pisar un lugar de ese estilo en años, a no ser que fuera a modo de penitencia.
Como poder omitir de mi bitácora veraniega Sushi y sus contactos con ciertas instituciones universitarias de sermón y acción social. Es emocionante ver como la juventud se mueve para conseguir adeptos. Y si es necesario seguirlos, literalmente, hasta el fin del mundo.Jajajajaj...
El broche de oro del veraneo fue un brindis con champagne con el sunset de fondo y una última zambullida en las frias aguas del sector. Hermoso y gratificante...no hay otros adjetivos que lo describa mejor..
Ahora viene el enfrentarme con la dura realidad. Lastima que acabó el libertinaje y desenfreno estival!!!. Degraciadamente es hora de poner las cosas en orden, sino quiero terminar animando esos eventos del antro litoraleño del que tanto "disfruté"....