"Campanita v/s Pepe Grillo"
Si hablamos de plazos que tocan fin, últimamente me ha entrado una súbita nostalgia de tiempos pasados. Creo que padezco el síndrome de Campanita.El solo hecho de pensar que mis años de universidad están a punto de terminar, me deprime profundamente.Si bien mi carné data del año 83, siento que mi cerebro está en constante retroceso.El constatar el hecho de que el tiempo no pasa solo y necesariamente, uno se va con él, me causa tiritones.
Si hablamos de plazos que tocan fin, últimamente me ha entrado una súbita nostalgia de tiempos pasados. Creo que padezco el síndrome de Campanita.El solo hecho de pensar que mis años de universidad están a punto de terminar, me deprime profundamente.Si bien mi carné data del año 83, siento que mi cerebro está en constante retroceso.El constatar el hecho de que el tiempo no pasa solo y necesariamente, uno se va con él, me causa tiritones.
Las cajas que tenía en lo más alto de mi clóset, repletas de muñecas y pequeños animalillos de felpa, han vuelto y pasado a decorar cada rincón de mi pieza.Esto, en conjunto con mirar el juvenil y colorido contenido de mi clóset- pronto a ser reemplazado por aburrida y lineal ropa de trabajo-me hace querer encontrar la fuente de la eterna juventud y poder quedarme así para siempre.
Además, las constantes aspiraciones matrimoniales de muchas de mis amigas ,me hacen sentir muy fuera de plano. Mientras ellas planean un futuro - repleto de niños , libros de cocina y buenas intenciones- con el hombre del momento, yo sigo leyendo la revista seventeen , llorando con las series tipo Dawson Creeks o Gilmore Girls y pensando en como conocer a tal o cual fulano, que por supuesto, pega tanto conmigo como podría pegar un pinguino en pleno áfrica. Quizás estas acertadas elecciones, tampoco estén excentas de cierta precaución e instinto de supervivencia. El dicho popular " quien no se moja , no cruza el rio", ya no tiene para mi ninguna validez. Con ahogarme una vez basta y sobra.
Bueno, y si seguimos en la línea de personajes Disney, es justo en este tipo de momentos cuando Pepe Grillo- más conocido como la conciencia- hace su aparición y me hace disponerme a la reflexión.¿ Estaré bien, estaré mal?.¿ Será hora de empezar a mirar para adelante y dejar ese estilo carpe diem que tanto me caracteriza? Tal vez sí, tal vez no.
El caso es, que como no todo ha salido como yo esperaba, la pelea entre Campanita y Pepe Grillo se ha ido acentuando. La pregunta del milenio es. ¿Habrá alguna posibilidad de tregua? I really hope so.
Bombon Escandinavo a la vista..
Por otro lado, si de niñerías se trata, creo que especial mención merece entonces mi último descubrimiento. Aquel amargado(a) que dijo que el Principe Azul no existía, que empieze a comerse una a una sus palabras.
Por otro lado, si de niñerías se trata, creo que especial mención merece entonces mi último descubrimiento. Aquel amargado(a) que dijo que el Principe Azul no existía, que empieze a comerse una a una sus palabras.
Fue en uno de esos días, que no se espera más que embates del destino, que "Mini Cute" apareció en el mapa. La postura de argollas en casa de un alma amiga, trajo de regalo, además de las bendiciones propias que acarrean los votos matrimoniales, a este pequeño y tierno ejemplar.
Con un buzo de gimnasia en vez del tradicional "compose" capa- espada y un ejemplar motorizado que más asemeja una nave espacial que un blanco corcel, hizo su entrada en escena, esta versión "europea" del "prince charming".
A este este fiel representante de mis tiernas y poco analíticas fantasías infantiles , se le puede ver frecuentando y doblando las Albas de cierta Iglesia del sector oriente de nuestra capital. Es ahí donde ha logrado ganar terreno, llegando a formar con sus pares una verdadera "Brigada de la espiritualidad".
De ojos grandes y vivaces , gusta de vestir a la "mossimo" moda (ojo, no máxima moda) , logrando de esa manera, un look deportivo y casual. Los accesorios tampoco pueden omitirse de su atuendo. Coquetos bananos y resplandecientes corbatas acentuan aún más su look, lo que le confiere un estilo aún mas personal. Me atrevería a decir, que casi reconocible en cualquier parte.
Pero, tal como dice el refrán, "aunque la mona se vista de seda, mona queda", ninguno de sus conjuntillos logra arrancar, de este pequeño querubín, ese airecillo de inocencia e infantilismo.
Basta ver con el anhíco con el que corre por los pasillos cada vez que es llamado a escuchar el sermón. It´s really sweet!.
Podrían crecer todos así.Sería realmente encantador que no se contaminaran en el camino...
Así es la cosa. Toda una visión divina. Solo me queda cantar como aquel grupete mexicano:"Bendito el lugar, y el motivo de estar ahí, bendita la coincidencia..."