Thursday, February 09, 2017

Entre cupcakes con glaseado rosa y guirnaldas de cigueña.


¿Menú?  Pasteles y cupcakes azucarados,  tapaditos surtidos ,  jugos naturales y (desafortunadamente)  nada con alcohol.

 ¿ Decorado? Manteles con motivo de chupete , cochecitos y otras monerías . Todo aludiendo a una tierna guaguita recién nacida. Y, por supuesto, la infaltable escarapela de papel volantín que dice : ¡ Para la mejor mamá del mundo!.
Por otro lado está ese pequeño  rincón del living de la anfitriona donde se han amontonado varios paquetes envueltos en papeles con motivos infantiles. Del techo cuelgan globos rosados o celestes ( depende la ocasión ) y guirnaldas, que si tienes la mala suerte de no verlas , puedes terminar con el ala de la cigueña dentro de la cornea.
   Esta es la descripción de un baby shower tipo. Si nunca has participado en uno, puede parecer una experiencia maravillosa. Pero, si como yo, has tenido más de estos eventos que años de vida, la dinámica puede tornarse levemente agotadora.
   Luego de que todas hemos abrazado a la futura madre y apretado o sobado su pobre guata, es el momento indicado para ciertas dinámicas. Por ejemplo, la entrega de los regalos.¿Este , adivina de quien es? Y los posteriores suspiros ante el enterito en colores pastel que emerge del paquete. O si eres menos romántica y regalas un kit de higiene para las mamaderas, todas te dicen: ¡Que práctico, eso es lo típico que necesitas y que nadie te da !.Como pueden ver, me se el guión tipo completo.
 Si bien creo y entiendo el que toda mujer  esperando guagua lo único que espera de sus amigas ( me atrevería a decir que más que la visita a la clínica) es un baby shower como Dios manda,  para la persona que no tiene nada en común con ese entorno, es un panorama que puede llegar a ser muy aburrido.
 Mientras todas las que son mamás conversan  entre ellas sobre los planes de isapre y la cobertura que tienen sobre la clínica que eligieron ,  o si el pediatra les dijo que había que partir a la clínica si las contracciones era cada hora o cada hora cuarenta, la cabeza de la outsider esta viajando a mas de 20000 kms del lugar.
  Cuando vuelves al evento en cuestión , el tema sigue siendo el mismo, excepto que la conversación ya ha tomado el rumbo hacia el ítem cónyuge. Si ayuda mucho o poco, si pintó o no la cunita y si el jefe fue malo o bueno porque lo dejó tomarse esa mañana para ir al parto.
 Inevitablemente la expresión de tu cara se transforma , como queriendo decir,

¿ Podríamos hablar de otro tema por favor?  Y  si tratas de introducir algún tema que no involucre pañales ( hasta las marchas pro reforestación te parecen mas entretenidas en ese minuto), todas te mira como si hubieras dicho que a los neonatos había que meterlos al agua fría.
 La verdad es que sería ideal que hubiera un régimen de baby shower que incorporara lo mejor de los mundos. Para las mamás, regalos y escarapelas. Para las que aún no lo somos, además del clásico cupcake de vainilla y glaseado rosa, un pisquito sour o un vodka tónica no nos vendría mal. Más que mal, todo en la vida radica en el equilibrio.

 

Tuesday, August 13, 2013

El diablo viste de Johnson

Hay una afamada novela adulto-adolescente que narra con bastante sorna y sentido del humor ,la relación entre Miranda Priestly, editora de una de las más afamadas revistas a nivel mundial y su asistente: Andy Sachs. Una muchacha de aspecto pueblerino con grandes afanes de triunfar en el competitivo mundo del periodismo.
  Dicen por ahí que a veces la realidad supera o iguala a la ficción. No puedo estar más de acuerdo.
 Si bien no es Miranda Priestly y sus suntuosos ajuares y accesorios los que se pasean cada día por los corredores del lugar donde trabajo, si lo es un alegre caballero de sonrosadas mejillas que, al contrario de la fashion-idol ,  posee un pésimo gusto para vestir. Para que hablar de su capacidad de combinar. Creo que no es necesario mandarlo al oculista para declararlo daltónico.
  Si bien a la pobre muchacha se le empalan hasta los huesos cada vez que esta buena dama se cruza frente a sus narices , no podría decir yo lo mismo de quien desde ahora en adelante llamaremos Mister O.
  No se por donde partir. Dueño, a pesar del paso de los años, de un aspecto no omitible por quienes lo rodean, posee el enternecedor y rústico encanto de aquel, que pese a ser inteligente y muy capaz, pareciera ser que se hubiese criado por una familia de gallinas.
  Cada mañana, haciendo gala de su cultivada sencillez y buen trato, se pasea por cada uno de los rincones del lugar de trabajo saludando a quien se cruce por su camino.Da la impresión del típico "huasito bonachón" que debido a su sencillez y humano actuar, podría ser desde bodeguero hasta CEO de una importante multinacional. Pero ay Diosito cuando algo se le cruza en su camino!. Al igual que frente a los silenciosos enojos de Miranda, lo más prudente es bajar la cabeza y hacer como que se escribe un largo y dificultuoso tratado de algún tema que requiere mucha concentración.
  Pero, aún así, imposible resulta resistirse a sus rústicos encantos. Como omitir su dudoso gusto en temas de fragancia. Cada mañana (y cada cierto rango de tiempo) puede observarse por su sector un cierto aroma dulzón con dejos de desodorante de esos que hacen de patrocinadores de los programas de baile de las seis de la tarde. Lo anterior cobra bastante sentido, ya que al asomarse a su oficina, se puede ver sobresalir por entre su desorden una botella roja destellante: su eau de toilette.
  No puedo dejar de omitir su gusto por el canto. Desde modernas piezas en inglés hasta infantiles del recuerdo como Xuxa, forman parte del soundtrack que acompaña nuestro laborar de cada día.
  Ciertamente el hombrecito aquel es el alma de la oficina. Y a pesar de estar ya prometido a otra (numerosos retratos de niños en su oficina me dan la razón), no por eso puedo dejar de suspirar cada vez que pasa frente a mi escritorio. Es una cosa inevitable.Es casi un embrujo diabólico el que tiene .Tal como dijo Arjona, es un santo pecado!
   Cada vez que tengo que interactuar con él, sea cual sea el motivo, noto como mis cachetes se empiezan a poner rojos, pierdo la capacidad de ser coherente y hasta temo por mi equilibrio.  En este tipo de reuniones prefiero no cargar nada en las manos, ya que temo que fruto de  la alteración en la frecuencia cardíaca, acabe botando lo que sea tenga sobre ellas.
  Pese a que trato de disimular este "pequeño favoritismo", todo podría ser resumido, al igual que Andy Sachs frente a Miranda, en "sus deseos son órdenes". Desde la necesidad urgente de un block colón para tomar notas hasta un café con notas aromáticas de la india.
 Imposible, inanarrable, innegable.Inevitable. Como omitir los comentarios de las que me rodean. Me miran con cara de loca. ¿ Como no ven en aquel sexy cincuentón al mejor representante de los años dorados? 
 Así es la cosa. Dicen que el diablo solo viste de Prada, pero claramente este diablito, ha optado por un modelo más económico. Y para ser bien sinceros, le luce bastante bien.

Tuesday, November 13, 2012

Gorrioncito que melancolía...

Mi reciente estadía en NY me trajo a la memoria recuerdos que creía ya olvidados. A unas pocos minutos de avión, en un estado vecino, se encontraba ejerciendo actividades intelectuales aquel que un día llamé Golondrina de invierno.
  Dice el refrán popular que ojos que no ven , corazón que no siente. Pero , al igual que en la naturaleza, basta que la golondrina agite levemente una de sus ala para que sin  quererlo ,  cientos de hojas se levanten a su alrededor.
 Y este caso no fue la excepción. La cercanía en kms con quien por tantos años fue víctima de mis más ridículos intentos de conquista, produjeron en mí, cierta melancolía.
Corría el año 2007. Yo era en ese entonces una pequeña niña bastante atolondrada, que por ese entonces conocí a un alegre , danzarín e inteligente muchachito.
 Como era este varoncito, además de intelectual, rico en virtud y bondad , no tardó en ganarse en ganarse mis afectos.
 Pero, para mi  gran pesar , al llegar el crudo invierno , tomó él sus maletas marchándose  rumbo al lejano continente para continuar con sus estudios. Pero no todo estaba perdido, ya que según prometió, vendría de visita año tras año.
Para celebrar su partida rumbo a su primer destino - Londres- hizo él una despedida en un taquillero sucucho capitalino. Olvidando yo cualquier tipo de verguenza, tuve  la ocurrencia de buscar en internet la imagen de un bus de esos típicos londinenses , cortarlo , convertirlo en una tarjeta y escribirle una oda. Si, tal como lo leen: UNA ODA.
  La peor parte, es que para hacerlo pasar del tipo "regalo grupal", las atajé a todas en la entrada del local de celebración  y, so pena de muerte,  las obligué a firmar.
   Claramente mi afán de manualidad y la poca verguenza , no se agotaron ahí.
 El próximo destino de este pequeño paladín intelectual  eran las tierras del afamado grupo U2 . Por ende, cuando la visita entre ambas tierras tuvo lugar,  mi imaginación maquinó una cena de gala con invitaciones temáticas -de trébol- incluídas. No contenta con este festín de ridiculez, después vino la sesión de fotos...
Me acuerdo y me viene un desmayo. Yo se que el amor nubla, pero esta ya fue nublado variando a tormenta.
 Gracias a Dios el año siguiente, dada la presencia de otros sujetos en escena, los agasajos se limitaron a un espumante tibio y a unas empanadas en caja. Pero, a pesar de la presencia de terceros, no pudo la frecuencia cardíaca mantenerse indiferente ante la presencia de este chico de camisa impecablemente planchada.
 Pero, sin duda alguna, el número final de este circo tuvo final este año. En esta oportunidad, el motivo de visita fue la unión sacramental de dos almas amigas. Con su siempre espíritu de caballero, me propuso ir juntos.
 Yo, elevada por la chochera  máxima, sentía que por fin viviría el cuento de hadas que siempre soñe. Tendría a mi caballero, sus  buenos modales y nada de calabazas que se convertirían en ratas.
 Llegó el día. Creo que nunca había gastado tanto tiempo en arreglarme. Sonó el timbre. Eran entonces las 18:30.Misa, coctéles y cena. Realmente me sentía la protagonista de una de esas viejas canciones de Sinatra:" Someday, when I`m awfully low, when the world is cold, I will feel a glow just thinking of you. And the way you look tonight.."
  Todo iba de lujo hasta que me la empezaron a ganar los nervios y decidí literalmente , ponerles remedio.
 En fin. Nada más que decir. De una glamorosa canción de Tony Bennet ,se podría decir que pasamos a una lastimosa balada de Bonnie Tyler.
  No voy a entrar en detalles. Solo que terminé analizando la psicología del pobre galán sin que por supuesto, nadie me hubiera pedido la opinión al respecto.No contenta con eso, luego de un ataque de llanterío propio de  teleserie venezolana de poco presupuesto, le resumí todos mis traumas del último año. Vaya final!
 Al día siguiente , la primera señal de vida humana que recibí,  fue el  llamado de un alma amiga increpándome a gritos por mi conducta e incitándome "amablemente" a regularizar la situación.
  Después de hacer ejercicios de respiración para calmar mis nervios (esta vez opté por métodos más naturales). me decidí a pescar el teléfono.Una disculpa y un adiós coronaron esta última visita.
 Bastante tiempo ha pasado ya.  Dicen por ahí que de las cosas que hay conservar en la vida son los buenos amigos. Y no lo pongo en duda, menos tratándose de él.
  Pero no por eso deja de remover mi interior el leer en prestigiosos medios de comunicación el desastre que está quedando en la zona por la que yo alegremente caminaba. Menos cuando se que el protagonista de este post se encuentra viviendo ahí.
 Y es ahí cuando la melancolía alcanza su grado máximo. Pero nada más puedo hacer además de tratar de saber de él a traves del ciberespacio. Y sin ser demasiado insistente. Ya lo dijo alguna vez Jane austen: " I may have lost my heart, but not my self control".

 

 

Tuesday, November 06, 2012

Sin rueditas

 Un fin de semana largo que no tenía mayor más brillo  que el cumpleaños de un alma amiga y la tan esperada partida  a la ciudad del glamour y los rascacielos, se tornó en algo digno de, luego de más de un año, tratar de volver a soltar la mano para escribir en mi pedacito del gran ciber espacio.
Aquella semana previa había sido de los mil infiernos. En el top one del best place to work, las cosas habían estado particularmente ineficientes . Y para que mencionar el hecho de que tuve que tachar de mi agenda una anhelada boda en la que esperaba lucir mis dotes para imitar a Jennifer Beals en Flash Dance, ya que para variar, falló mi plan maestro
Y, como guinda de la torta , me enteré que mi clorado ex príncipe azul había afinado compromiso definitivo. En fin, un desastre tras otro.
Así estaban las cosas, cuando el día sábado, a la salida de los oficios de rigor, el buen Dios me iluminó y le mandé un mensaje al que , si yo fuera poeta,  dedicaría cada uno de mis versos .
  La verdad es que si bien en otras ocasiones mis dedos hubieran tiritado al escribir el mensaje, esta vez puse el raciocinio en off .Tipeé lo primero que se me vino a la mente y apreté enviar.Quizás un milagro ocurría ,el chico aceptaba y aportaba unos rayos de sol a las nubes negras que tronaban sobre mi cabeza.
 Cual no será mi sorpresa cuando dentro de un rato teníamos todo gestionado. No solo asistiría a la fiesta, sino que además me pasaría a buscar. Bingo! Es mi día de suerte, me dije.
  Me arreglé lo mejor que pude. Con un conjunto inspirado en celestes color sirena, un poco de gloss  y la mejor de mis sonrisas (luego de lanzar un nervioso grito por el citófono) salí por la puerta.
  Al verlo  varonilmente parado al lado de su vehículo, después de sufrir la primera baja de azúcar de la velada y con el mayor garbo que me fue posible , me subí al auto . Durante el trayecto al evento, pese a mi nerviosismo, traté de mantener una coversación inteligente y lo menos tartamudeada posible.
   Que noche tan maravillosa. Mientras lo miraba conversar con los otros varones, me acordaba del día que lo vi por primera vez.
   Año 2011. De anteojos polarizados en tonos azules puestos encima de la cabeza, polera negra con rallas moradas y polar gris con detalles en calipso, hizo su entrada este personaje en mi vida.Toda esa furia colorinche, sumada a su simpática carita de roedor , contribuyeron a  que el recuerdo quedara  grabado como una fotografía  HD en mi cabeza.
 Si bien tiene una mezcla de encantos bastante única dentro de mi espectro, bastaron  su sentido del humor y su modo de expresarse  para dejarme, tal como dicen en el béisbol, fuera de campo.
   Salgo de mis recuerdos. Ahí sigue sentado conversando alegremente. Mi amiga , sentada al lado, no para de darme  codazos para que en vez de mirar con cara de conejito sonriente a punto de caerme de la sillita barroca , haga gala de mi simpatía e interactúe.
 Luego de comportarme como una geisha de la cual oriente estaría orgullosa, llega la hora de retirarse.Una caminata por la plaza camino al estacionamiento comentando la arquitectura de la zona  corona la velada.
El camino de vuelta transcurrió sin más que alguna conversación trivial sobre experiencias familiares. Confieso, que desde que cerré la puerta de mi casa hasta que caí en los brazos de morfeo, no pude borrar la sonrisa de  mi cara.
 Fue con esa misma carita bobalicona que abordé el avión que me llevaría a mi cuidad favorita: New York. Mientras bebía mi primera cokita light y me comía de manera sistemática el surtido salado, ya podía escuchar a Frank Sinatra cantando " I want to be a part of it, New York, New York.." y el ruido de las hojas arrevolando por Central Park. Que buen remedio para un espíritu agobiado como el mio.
 Después de un largo  vuelo y una llegada sin mayores inconvenientes más que la típica burocracia norteamericana, arribamos al hotel.
  No se porque ese día mi papá tuvo un acceso de practicismo y decidió que almorzaríamos frente a nuestro hotel, en un sucucho que ostentaba ser  italiano. Era tal mi estado de cansancio y de decepción frente a la cena inagural, que no recuerdo más que las bebidas eran chicas y que me comí todo el cestito escocés con el pan.
   Aquel mismo día las tiendas del sector recibieron su primer ataque , por lo que el bolsito auxiliar poco a poco empezó a llenarse.
  Pero no solo de compra compulsiva se compuso este viaje. Opereta  y baile estuvieron también presentes.
   Carmen. Epítome de la obsesión y los celos. Una oportunidad para hacer catarsis de mis períodos obscuros, colgarme algunas perlas, beber espumante y mirar con hastío .
 Evita. Una lección de historia y baile, Ricky Martin incluída. Digo lección, porque mi queridísimo padre no pudo omitir el dar tips históricos mientras yo, a punto del ataque cardíaco, miraba turnia al ídolo latino tratando de no atorarme con mis M&M de maní.
   Con las maletas llenas de alguna que otra cosita de la colección otoño neoyorkina y los pulmones llenos de aire fresco, llegó la hora de emprender el regreso.
  Al tocar la pista de aterrizaje , sentí una leve jaqueca . Al pensar en el despelote que debía haber en esa oficina fruto de mi ausencia, me daban ganas de beberme una botella de litro de licor. No es que me crea indispensable, pero si les digo que encontré mi impresora encima del refrigerador ,creo que les queda más que claro de que estamos hablando.
   Junto con mi llegada a la patria ,aparecieron en el calendario algunos días de disfrute. Ocasión perfecta para huir a la costa en busca de deportes y algo de sol. Fue en ese contexto que apenas pude,  me marché a mi lugar de descanso: Las Brisas.
  Clásicos del romance, puestas de sol y deportes a la orilla del mar , hicieron de mi estadía en el litorial una instancia de relajo.
El evento que coronó el fin de semana fue una cena en casa de un matrimonio amigo. Estaba yo en el mercadito local, cuando mis ojos localizaron un vehículo que claramente  transportaba algo de mi interés. Nuevamente una nueva "conspiración astral", sumado a  una pequeña pisca de mi "capacidad de gestión" , hicieron que la  sonrisa se volviera a dibujar en mi rostro.
  Como bien dijo una de mis buenas amigas: nadie tiene la bola de cristal. De lo que si puedo estar orgullosa, es que después de un año de de rondar como gato al ratón  , palomas mensajeras, psicotrópicos sublinguales y de ironías a cinco metros de distancia,  por fin puedo decir (o eso creo) que le pude sacar las rueditas a la bicicleta. Por eso digo, tal cual lo hizo mi chico mientras impertinentemente yo le quitaba el vaso para lavarlo: salud!









 













Friday, October 14, 2011

Hey Spring Time!

Después de la tormenta viene la calma dice el refrán. Y no se equivoca. Luego de un invierno cargado de bajas temperaturas , resfríos y alguna que otra desventura, nos sorprende el sol con la temporada del año más esperada por todos: primavera-verano 2011.
Alergias varias , nuevas colecciones en los escaparates de las tiendas y el comienzo oficial de la época de los eventos más entretenidos del año, marcan la pauta de los días de oro del astro rey.
Ya lo dicen ciertos autores en sus baladillas románticas: días de amor, luz y flores. Y no en vano, así lo demuestran las circunstancias...
Transcurría octubre sin mucha novedad más que la compra compulsiva de antitusivos y anti-alérgicos, cuando nos sorprendió el primer fin de semana largo de la temporada.
Con camas y petacas nos dirigimos rumbo a la costa, en busca de un merecido descanso y alguno que otro placer para el paladar y la vista.
No podrán las asistentes refutar que se cumplieron los objetivos del paseo, ya que definitivamente no fueron los escaparates de las tiendas los únicos en mostrar sus novedades.
Dicen que no hay nada mejor para complementar un agradable fin de semana playero, que un rico asado . ¡ Y que mejor que hacerlo en buena compañía!.
La jornada , que transcurrió entre risas, amena conversación , un cuasi incendio y hasta el arreglo de un escusado,fue el broche de oro perfecto para este break .
No podría dejar de mencionar la impecable gestión de nuestra querida Luisón Apóstol, quien , a pesar de las distancias, supo mantener sus redes sociales actualizadas y lograr, después de darle muchas vueltas, el @tweet perfecto.
Pero las instancias playeras no acabaron . Otros nuevos días marcados de rojo en el calendario, nos permitieron disfutar de una nueva experiencia litoraleña. Champagne, buena compañía , risas , juegos de azar y hasta un enviado oficial de la RAE, hicieron de estos cuatro días la instancia de disfrute perfecto.
Como omitir dentro de esta temporada de suculentos eventos, los 30 añitos de nuestra querida amiga Yumika. Si bien el festín no tuvo nada que envidiarle al mejor menú de Le Cordon Bleu, no puedo omitir el gusto de ciertos asistentes por una suerte de curiosos artículos de lujo.
Me encontraba yo sentada en un coqueto silloncito rojo, cuando a lo lejos me pareció oir las palabras "bata dorada y jacuzzi". Incorporándome de inmediato, capté no sin cierta desazón el origen de esta conversación.Mis queridas amiguitas debatían, en conjunto con Ryan y otro susodicho tipo Hugh Hefner, cual era el mejor escenario para una comida. Si una fiesta de jacuzzi con batas doradas y espejos en las paredes o una comida relajada tipo Thai.
¿ La verdad? Demasiado moderno para mi gusto.
Es de esperar que la diversión no acabe acá. El ambiente vive ya un aire festivo. Se acerca la Navidad. Miles de brillante galletas de jengibre, animalitos pascueros y bastones han salido de las bodegas para dar vida a las tiendas. Mi época favorita del año! . Todos se pasean sonriendo y los jingles tipo Frank Sinatra llenan el ambiente de estilo. Me encanta! Además no puedo evitar pensar en los eventos de fin de año. Que diversión!
Ojalá el brillo no se quede solo en los adornos del pinito y la diversión siga su flow. Si bien este año , no ha sido el mejor, siempre se tiene la posibilidad de terminar con la frente en alto.Y tal como dice Frank Sinatra :" I said that´s life, and as funny as it may seem, some people get their kicks, Stompin´on a dream, but i don´t let it, let it get me down, cause this fine ol`world it keeps spinning around"







Wednesday, October 06, 2010

Quien te quiere, te aporrea.

" Y yo que creía que esto solo se veía en las películas", fue lo primero que pensé cuando lo vi en aquel festejo. Dos metros de altura , pelo rubio cortado al rape y un aire risueño que otorgaban cierta gracia especial a lo que podría ser un simple par de ojos azules. Para que hablar de su vestimenta, que sumada a sus ademanes de macho, constituían la visión perfecta.
Luego del impacto que produce un encuentro de esta categoría, tuve que hacer un enorme esfuerzo por no botar mi bolsito de diseñador encima de sus pies. Digamos que vaciar mis pertenencias alrededor de su metro cuadrado, no habría sido la manera más estratégica de lograr la atención de tan guapo caballero de mar.
Embobada aún , opté por salir al exterior y pensar, con la ayuda de un poco de aire fresco, la mejor manera de ser presentada ante tal paladín de los océanos.
Mientras miraba de reojo a través del vidrio a mi alto galancete, me puse a pensar en lo malas y poco efectivas que han resultado mis estrategias de conquista en el último tiempo.
Yo no se de donde saqué que el mirar con cara desdeñosa , en conjunto con demostrar un amplio y surtido sentido de la ironía en contra del pobre sujeto , surtía algún efecto favorable. El viejo refrán "quien te quiere te aporrea" me viene como anillo al dedo.
La peor parte es que yo me siento siendo tan simpática y coqueta, y que como shits el $%& en cuestion puede pensar que soy una arpía antipática , que en cualquier minuto saca la escoba y después de pegarle, sale volando.
La verdad, poquito me dura la valentía. Después de salir de la escena del crimen , convencida que tuve un desempeño increíble, viene el arrepentimiento. Es ahí cuando un sin fin de estrategias extremas, que buscan reparar el daño causado, no hacen sino volver la situación aún más extraña y digna de un diagnóstico psquiátrico de bipolaridad .
Pero ya es demasiado tarde. De nada sirve tratar de enmendar el error. Una dulce damita, escudada en un pollerón floreado y una holgada blusita unitono, ha demostrado que tal como nos enseña el refrán popular, más hay que temer del manso que del del fiero. Nada que hacer, nuevamente hemos perdido la batalla.
Después de este proceso (que no suele durar más de un par de semanas) prometo enmendar mi conducta. " No me burlaré , no insultaré y sonreiré". Pero nada, vuelta a tropezar con la misma piedra.
En fin. Salgo de los recuerdos y vuelvo a mirar al marinete. Está ahí aún. Se rie mientras se toma una cerveza. Conversa con una amiga y veo en ella mi oportunidad dorada. Respiro hondo , como tratando de ahogar cualquier inseguridad y me lanzo al ataque. Suena en mi cabeza aquella conocida canción de Rafaella Carra: " Desde esta noche cambiará mi vida, desde esta noche, desde esta noche, ya no quiero ser más la abandonada, ya no quiero serlo, no quiero serlo.."
Es de esperar que si es necesario , bajen algunos querubines y me hagan morderme la lengua.

Wednesday, September 29, 2010

Crónicas hispanas con sazón criollo

Le he contado a cierta amiga acerca de mi gusto por escribir, prometiéndole algunas líneas en su nombre.
Como una de mis principales fuentes de inspiración es la música, prendo mi Spotify (regalo que ella me hizo) y sintonizo mi lista de canciones fiestosas. Como por arte de magia empieza a sonar el ilustre temón tipo fondero: el galeón español.
Al seguir oyendo la canción, me baja una súbita melancolía de meses pasados. Vientos provenientes de la Península Ibérica trajeron consigo, además de nuevas tendencias de moda , simpáticos visitantes. Entre ellos, Ninón.
Fácil fue quererla. ¿ Olvidarla?, muy difícil. Recuerdo como si fuera ayer cuando por pimera vez la vimos a través de los cristales del auto de Bea. Una chica de aspecto tímido, mejillas sonrosadas y ojos grandes y vivaces, que vestida como una pequeña niña inglesa del siglo XVIII, esperaba ser recogida por , en ese entonces, desconocidos.
Su acento extranjero , divertidos modismos y chispa , la hicieron merecedora de nuestro afecto inmediato, siendo incluída raudamente en todo tipo de paseos, comidas, panoramas, etc.
¿ Anécdotas ?, numerosas. Como cuando durante un paseo a nuestro epicentro cultural y en un acceso de patriotrismo de ciertas mozas, Ninón y su par Andaluz , fueron introducidos a empujones dentro de una barcaza turística para dar un "paseo por la bahía".
Suerte tuvieron que tan poética travesía no los dejara, como canta el Cangrejo Sebastián, "bajo del mar", haciéndole compañía al placton y especies marinas varias que componen nuestro mundo submarino. Dudo que esa experiencia se encuadre dentro de, como diría Mocedades, hacerse a la mar.
Después de tan placentero paseo en ¨velero ¨, nada mejor que una copa de champaña con vista al rompe olas, pensarán ustedes. Bueno, al parecer nuestras compatriotas no consideraron que el espumante fuese algo tan necesario. ¿ Quien quiere champaña cuando está la posibilidad de comer algo tan típico como chorillanas?
No bastando con la abundante actividad portuaria , llegó el turno del deporte en cuatro ruedas por la Avenida Perú y el baile en ¨Stinky Club¨.
Imposible será olvidar el estiloso apartamento tipo loft que acogió a Ninón mientras estuvo en tierras nacionales. Ubicado en uno de los barrios más glam de Santiago, fue escenarios de numerosas confesiones, aventuras y hasta uno que otro acceso higiénico por parte de una de sus amigas chilenas.
En fin. Realmente buenos momentos. Ya sabes que puedes volver cuando os apetezca. Sabes que Jonas siempre tendrá un lugar para ti en su barcaza. Olé!