Sunday, May 14, 2006

Total, todavía quedan escritoras de best sellers para un buen rato..

Me aburro. En este maldito país que se quedó en la época de lo colonia no pasa nada entretenido. Más encima si uno hace el menor amago de querer salir a bailar o tratar de participar en nuestra paupérrima vida nocturna, termina en un antro infesto, con olores extraños . Mas encima el menú es malo y repetitivo, ya que pareciera que los ejemplares del zoológico metropolitano hubieran salido a caminar por las calles de nuestra querida capital y se hubieran tomado sus lugares de esparcimiento nocturno.
Uno escucha muchas veces en su casa como nuestros padres, en sus mocedades, iban a exclusivas discotecas, donde asistia "la creme de la creme" de nuestra sociedad.Pues bien, atrás han quedado esos días en los que uno podía encontrar verdadera diversion en un lugar de esa índole.
Basta que inaguren algún lugar nuevo, para que el público, para el que claramente no estaba pensado, se sienta fatalmente atraído . Ya es bastante común ver , pasadas las doce de la noche, como los buses de acercamiento de estos mismo locales, provenientes de la periferia, abarrotan las calles. No es que yo pretenda rodearme de su alteza el rey felipe . Tampoco pretendo adoptar aires noblezcos. Pero si , estoy en el derecho de poder exigir que los "flaytes" se concentren en un solo lugar.
Por ende, después de mucho pensarlo he llegado a una sabia conclusión. Con las discotecas se debe tener el mismo criterio que con un restoran de sushi. Si no es con buena compañía, no se asiste...
Todo está en saber colar...
Tratando de ser coherente con mi nuevo planteamiento, decidí restructurar mi vida de fin de semana. Sino tengo ningún panorama medianamente prometedor o no hago yo tampoco uno, creo que mi cama y mi best seller rosado de turno serán mi mejor compañía para esa noche. No estoy ni ahí con salir a llenarme de humo a cualquier parte, solo por decir "fui a"...
Si ya es demasiada la desesperación por tener contacto con el mundo, se inventaron los teatros. Nada mejor que ir con una amiga , comprarse cabritas y reirse a gritos mirando la última comedia romántica que ofrece la cartelera. Una solución alternativa a salir a apretarse a esos localuchos maditos.Pero bueno, es cosa de gustos..
Además, volviendo al tema de los eventos, hay que aprender a colar.Sin ir más lejos, el otro día llegué hasta la puerta de un cumpleaños y no entré.¿La razón?. me dio lata. Mucha lata. Mi cama y mi best seller de turno "Rubias de Nueva York" me parecieron mucho mas tentadores que el hormiguero al que planeaba meterme...
Frases clichés del tipo " si no sales es imposible que conozcas a alguien" , ya me aburrieron. Me importa un bledo . No voy a seguir gastando mis energías en seguir a la masa. Que se afilen!. La vida no se acaba ahí.
No voy a llenarme la cara de pintura cada fin de semana solo por salir a morirme de frio y a ver como ciertas señoritas le mueven las pestañas a cada ser con pantalones que se les cruza por el frente...
Además, yo (no se si para bien o para mal) no tengo esa disposición . Yo solo me limito a mirar de fijo. Si ya es mucha la presión, me paro y me voy. Para que yo decida mover las pestañas, tiene que haber un ser que me guste mucho. Sino, es como si el rimel que me hubiera echado hubiera sido de cemento...
Si es por eso también empiezo a salir a los happy hour los dias de semana y a inmiscuirme en esa masa femenina que grita desesperada por compañía masculina. Hay una cosa que se llama dignidad.
Así es la cosa. Ya me aburrí. Hay que dejarle, en ciertos asuntos, su cuota de responsabilidad al destino. Mas que mal, y tal como dice aquel refrán popular, "No por mucho madrugar se amanece más temprano..".