Wednesday, October 06, 2010

Quien te quiere, te aporrea.

" Y yo que creía que esto solo se veía en las películas", fue lo primero que pensé cuando lo vi en aquel festejo. Dos metros de altura , pelo rubio cortado al rape y un aire risueño que otorgaban cierta gracia especial a lo que podría ser un simple par de ojos azules. Para que hablar de su vestimenta, que sumada a sus ademanes de macho, constituían la visión perfecta.
Luego del impacto que produce un encuentro de esta categoría, tuve que hacer un enorme esfuerzo por no botar mi bolsito de diseñador encima de sus pies. Digamos que vaciar mis pertenencias alrededor de su metro cuadrado, no habría sido la manera más estratégica de lograr la atención de tan guapo caballero de mar.
Embobada aún , opté por salir al exterior y pensar, con la ayuda de un poco de aire fresco, la mejor manera de ser presentada ante tal paladín de los océanos.
Mientras miraba de reojo a través del vidrio a mi alto galancete, me puse a pensar en lo malas y poco efectivas que han resultado mis estrategias de conquista en el último tiempo.
Yo no se de donde saqué que el mirar con cara desdeñosa , en conjunto con demostrar un amplio y surtido sentido de la ironía en contra del pobre sujeto , surtía algún efecto favorable. El viejo refrán "quien te quiere te aporrea" me viene como anillo al dedo.
La peor parte es que yo me siento siendo tan simpática y coqueta, y que como shits el $%& en cuestion puede pensar que soy una arpía antipática , que en cualquier minuto saca la escoba y después de pegarle, sale volando.
La verdad, poquito me dura la valentía. Después de salir de la escena del crimen , convencida que tuve un desempeño increíble, viene el arrepentimiento. Es ahí cuando un sin fin de estrategias extremas, que buscan reparar el daño causado, no hacen sino volver la situación aún más extraña y digna de un diagnóstico psquiátrico de bipolaridad .
Pero ya es demasiado tarde. De nada sirve tratar de enmendar el error. Una dulce damita, escudada en un pollerón floreado y una holgada blusita unitono, ha demostrado que tal como nos enseña el refrán popular, más hay que temer del manso que del del fiero. Nada que hacer, nuevamente hemos perdido la batalla.
Después de este proceso (que no suele durar más de un par de semanas) prometo enmendar mi conducta. " No me burlaré , no insultaré y sonreiré". Pero nada, vuelta a tropezar con la misma piedra.
En fin. Salgo de los recuerdos y vuelvo a mirar al marinete. Está ahí aún. Se rie mientras se toma una cerveza. Conversa con una amiga y veo en ella mi oportunidad dorada. Respiro hondo , como tratando de ahogar cualquier inseguridad y me lanzo al ataque. Suena en mi cabeza aquella conocida canción de Rafaella Carra: " Desde esta noche cambiará mi vida, desde esta noche, desde esta noche, ya no quiero ser más la abandonada, ya no quiero serlo, no quiero serlo.."
Es de esperar que si es necesario , bajen algunos querubines y me hagan morderme la lengua.

Wednesday, September 29, 2010

Crónicas hispanas con sazón criollo

Le he contado a cierta amiga acerca de mi gusto por escribir, prometiéndole algunas líneas en su nombre.
Como una de mis principales fuentes de inspiración es la música, prendo mi Spotify (regalo que ella me hizo) y sintonizo mi lista de canciones fiestosas. Como por arte de magia empieza a sonar el ilustre temón tipo fondero: el galeón español.
Al seguir oyendo la canción, me baja una súbita melancolía de meses pasados. Vientos provenientes de la Península Ibérica trajeron consigo, además de nuevas tendencias de moda , simpáticos visitantes. Entre ellos, Ninón.
Fácil fue quererla. ¿ Olvidarla?, muy difícil. Recuerdo como si fuera ayer cuando por pimera vez la vimos a través de los cristales del auto de Bea. Una chica de aspecto tímido, mejillas sonrosadas y ojos grandes y vivaces, que vestida como una pequeña niña inglesa del siglo XVIII, esperaba ser recogida por , en ese entonces, desconocidos.
Su acento extranjero , divertidos modismos y chispa , la hicieron merecedora de nuestro afecto inmediato, siendo incluída raudamente en todo tipo de paseos, comidas, panoramas, etc.
¿ Anécdotas ?, numerosas. Como cuando durante un paseo a nuestro epicentro cultural y en un acceso de patriotrismo de ciertas mozas, Ninón y su par Andaluz , fueron introducidos a empujones dentro de una barcaza turística para dar un "paseo por la bahía".
Suerte tuvieron que tan poética travesía no los dejara, como canta el Cangrejo Sebastián, "bajo del mar", haciéndole compañía al placton y especies marinas varias que componen nuestro mundo submarino. Dudo que esa experiencia se encuadre dentro de, como diría Mocedades, hacerse a la mar.
Después de tan placentero paseo en ¨velero ¨, nada mejor que una copa de champaña con vista al rompe olas, pensarán ustedes. Bueno, al parecer nuestras compatriotas no consideraron que el espumante fuese algo tan necesario. ¿ Quien quiere champaña cuando está la posibilidad de comer algo tan típico como chorillanas?
No bastando con la abundante actividad portuaria , llegó el turno del deporte en cuatro ruedas por la Avenida Perú y el baile en ¨Stinky Club¨.
Imposible será olvidar el estiloso apartamento tipo loft que acogió a Ninón mientras estuvo en tierras nacionales. Ubicado en uno de los barrios más glam de Santiago, fue escenarios de numerosas confesiones, aventuras y hasta uno que otro acceso higiénico por parte de una de sus amigas chilenas.
En fin. Realmente buenos momentos. Ya sabes que puedes volver cuando os apetezca. Sabes que Jonas siempre tendrá un lugar para ti en su barcaza. Olé!

Sunday, September 26, 2010

Last tango, then Paris.

No es que me hayan acontecido cosas tan fantásticas en el último tiempo o que haya descubierto la cura contra alguna peste oriunda del Africa, pero resulta muy interesante analizar como , con el paso de los años , lo que fueron en su minuto desgracias, se ven desde otro punto de vista. Hasta he llegado a decir , ¨Oh mi Dios, de la que me has librado!¨.
Queja recurrente de mis escritos (y no solo de los míos) solía ser la desfachatez de ciertos varones , llegando a pensar, cual trillado argumento hollywoodense, que todo estaba perdido.
Pero como bien suele decir mi padre "Cada quien cuenta de la feria , según como le ha ido en ella", no se puede generalizar a toda una especie por un par de esperpentos sueltos ,que claramente no han recibido sus vacunas.
Aunque la verdad es que creo que en reiteradas ocasiones , el varón no es por naturaleza digno de aplausos, es de esperar que haya alguno por el que valga la pena mantenerse en el frente de batalla. Y no hablo de los lacónicos y necios personajes protagonistas de muchas mis historias, sino de aquellos que si bien se notan menos, ¨ work it better¨.
Nada de personajes llorosos-intelectuales , dignos de una novela épica desgastada de bajo presupuesto. Ya lo decía una de las protagonistas de mi serie favorita de tv, "a girl wants a romeo, not a hamlet".
La universidad, otro tema no menor. Lo que en un principio se vio como una montaña con una cima de nunca alcanzar, es ya un recuerdo lejano, del que solo queda un cartón enmarcado que postula a ser colgado en la pared.
Y aquí estamos.Luego de un par de años de estar fuera de las pistas (después que casi me mandan a matar por difamación) he decidido re-tomar mi blog.
No puede ser que tras haber hecho a mi pobre padre cancelar bastante más de cinco años de matrícula de periodismo (repetición entusiasta de algunas asignaturas), permita que las herramientas entregadas por esta ilustrísima carrera ,se pierdan en el abismo de las facturas , presupuestos y cuentas con las que me toca lidiar a diario.
Y que mejor, para volver a tomarle el pulso, que escribir sobre las pasadas fiestas patrias.
Triunvirato bicentenario: chile-argentina-españa
Ni el más alegre de los tangos de Gardel o Piazzola podría describir lo que fue nuestro bicentenario 2010 . Algo que partió como un arrebato loco se concretó ,sin duda, en uno de los mejores fin de semanas del último tiempo.
Viernes, 7am.Una salida apurada hacia el aeropuerto, temiendo que lo que vaticinaban los noticiarios como un terrible éxodo afectara también nuestro terminal aéreo ,fue el puntapié inicial de nuestro plane trip. Menos mal salimos con tiempo, ya que la cola para llegar al counter de la requerida aerolínea nacional , parecía sala de espera para el lanzamiento del iphone 4.
Después de media hora de tropezar con todo tipo de carritos de malla tipo feria de todos tamaños (eso es lo malo de viajar con pasaje en promoción), maletas colorinches y una que otra escasa bolsita longchamp pequeña, pudimos entregar nuestro equipaje para hacer una pasadita (y una que otra comprita) bien a resfalones entre los tarros perfumados y cosméticos del duty free.
Luego de casi dos horas de vuelo, llegamos al que sería nuestro destino final: Buenos Aires.
Al llegar al hotel, lo primero que hicimos, por llamarlo de alguna manera, fue ordenar. Por un lado, C.A , siempre fiel a sus maneras campechanas, dejó parte de la maleta montada sobre un soporte y la otra mitad, repartida en el piso. Yo, fiel a mi modo alemán, colgado y doblado donde corresponde
Una vez hechos los órdenes y aseos pertinentes, nos dirigimos de manera rauda y veloz a deleitarnos con lo que ofrecian las vitrinas y aceras del país vecino . Una vez aplanadas las principales calles comerciales del que ostenta ser el Madrid sudamericano, decidimos que era hora de retirarnos al hotel y disponernos a descansar antes de lo que sería la fiezzta nocturna, obra y gracia de nuestro amiguito español ¨JLois¨.
Mención especial y honrosa merece dentro de nuestro paseo este chaval, quien con un encanto y simpatía poco usual , nos mostró el lado mas "chulo y guapo" de la ciudad. Préstamo temporal de la madre patria e importado directamente de la vieja y mística Granada, J.L es un fiel representante de su raza. Alegre, bien dispuesto y hasta bien vestido, nos acompañó en todas nuestras andanzas.Larga vida a España!
Si de buenas compañías se trata , sería injusto omitir a P.K y a su primo, sin cuya amabilidad y wena onda, el paseo no habría sido el mismo.
Ferias de diseñadores, restoranes ¨haute couture¨ y hasta una que otra planta , hicieron de esta escapadita trasandina algo, op cit Nat King Cole, unforgettable. Así dan ganas de viajar.
¿ Próximo destino?quizás es hora de hacer un brindis en la Torre Eiffel.