Wednesday, August 06, 2008

Catering from Bilbao

Tal como dice aquella selecta melodía que inunda nuestras fondas cada 18 de septiembre, “el galeón español llegó, dejando su estela en el mar”, nuestro país estuvo honrado de recibir la visita de cierto selecto grupete. Casi 20 muchachos, oriundos del país donde el toro y la paella son amo y señor, vinieron a dar de que hablar a estas frías tierras, dejando, además de un aura de difícil olvido, uno que otro corazón roto.
El compromiso de la hermana de cierta amiga con un selecto y refinado español, fue la excusa de estos mocetones para su visita a nuestro país.
Pero, los festejos no se limitaron solo al día de la boda. Algunas semanas atrás los novios, en un afán de generosidad y celestinado, decidieron organizar un asado para echar a andar, rauda y velozmente, el proceso de batido de esta particular mezcla españo-criolla.
Apenas entrar al recinto del bbq , la mezcla del acento español con el olor a ron añejo y caro, inundaba el ambiente. En la terraza, un mocetón , que más parecía sacado de la portada de una revista que recién bajado de un avión, bromeaba acerca del estado de la carne.
Yo junto a un grupete de compatriotas, figurábamos sentados en el sofá de la esquina, riendo a mandíbula batiente mientras los acontecimientos se desarrollaban a nuestro alrededor.
Por alguna extraña razón, en un momento dado, el moderno ipod que surtía el ambiente de variada música, fue reemplazado por una guitarra y las armoniosas voces de los españolitos, que en conjunto con aquellos chilenos más atrevidos, formaban un conjunto bastante singular. Aquella “canturreada” velada, que acabó según las horas pauteadas por la decencia, fue el primer paso para estrechar los vínculos que terminarían por formarse con aquellos visitantes europeos.
El siguiente encuentro con los integrantes de la colonia española, fue el día de la boda. Nunca podré olvidar, cuando al entrar a la Iglesia, después de observar a unos novios enamorados y radiantes, mi mirada se detuvo en un par de ojos azules.Que creo, no olvidaré tan fácil.
Al observar más en detalle al portador de semejantes zafiros, descubrí a un sujeto elegante, de barba cuidadamente desastrada, pantalón de corte recto, corbata a tono y un abrigo que lo hacía parecer a uno de los personajes del trágico Baudelaire. Todo un hallazgo; dado los tiempos y el país en el que vivimos.
Una vez terminada la ceremonia y bebidos los cócteles, se dio inicio al reconocimiento de las mesas. Oh hado destino! , cuando al mirar hacia el lugar que me había sido asignado por los organizadores, descubro entre otros, sentado a mi muso maldito de los ojos azules.
Al acercarnos a la mesa, sus cuatro integrantes, con una sofisticación exquisita, procedieron a saludar y a moverse , de manera de quedar sentados, según sus propias palabras “chica con chico”. El destinó, bendiciéndome nuevamente, situó a mi paladín al lado mio. Una ola de nerviosismo atacó y trabó mi lengua, inhabiltando el tráfico de frases coherentes durante por lo menos una hora.
Un par de copas de vino me ayudaron bastante a recuperar el habla, pudiendo de esa manera, interactuar y conocer un poco más a este y a los otros compañeros de mesa. Entre playboys , toreros y hasta un cantante inspirado en Joaquín Sabina transcuyó la velada.
¿ Ojos azules?, los de Wurst eran una pequeña broma al lado de estas joyitas. Y para que hablar de su portador: entre el humo de su cigarro lucky strike , su acento español y sus finas colleras Bulgary ,yo me hallaba totalmente en trance.
A pesar del "shock -love" en el que me hallaba sumida, mi radar no pudo omitir, de entre los presentes, la presencia de cierto cantautor . Este culto mozalbete, portador de una elegancia menos tradicional y un particular sentido del romance, gusta de demostrar sus abatimientos internos a través de poéticas canciones y frases, mientras su mano aplana una y otra vez su pelo castaño. Este chico de ojos sesgados y vivaces sufre de una suerte de timidez con las chicas.Su mirada, al cruzarse con la de alguna muchacha , experimenta un ligero desvio, mientras su cara lentamente comienza a enrojecer. Toda una encarnación moderna de lo que pudiese haber sido Romeo en la antiguedad.
Así fue la cosa. Más que mal, después de tanto mal rato con los prospectos chilenos, un catering extranjero no nos vino nadita de mal. He dicho!



Wednesday, July 23, 2008

Desamores, borracheras y una boda

Todos los años, llegado el mes de julio, creo necesario hacer un balance de lo que ha sido mi vida amorosa. Para variar, lo que llevamos del 2008 ha sido un completo desastre.Migraciones , borracheras varias y hasta, una boda.
Si bien la reacción primera ante los desafortunados (para mí por lo menos) sucesos, fue el llanto y el abandono en las compras y el alcohol, he decidido poner el pie en el freno. Mejor cerrar con un candado (of corse, luego tirar la llave) ciertas etapas para, tal como dice la canción, "nunca volver la vista atrás".
Tres amores, tres historias de fracasos. Para variar. Yo no se si será mi constante falta de tino , o quizás el hecho que debería hacerme ver por un oculista o traumatólogo. ¿ La razón? , muy mal ojo, o el cogote orientado hacia el lado equivocado.
Aunque se que "tanta mala pata" no tiene otra razón de ser que mi felicidad futura (partiendo de la base de una creencia sobrenatural más allá de mis narices) , no puedo evitar sentir rabia y maldecir hasta quedar practicamente, afónica.
El guión de esta película, que la llamaremos "Desamores, borrecharas y una boda", vio la luz el año 2006. Un correcto y lacónico, pero de mente brillante personaje, hizo su aparición en escena. Obviamente, con las fantasías infantiles todavías alojadas en un rincón de mi cabecita, creí haber conocido a quien llenaría la vacante para el puesto de príncipe azul que había en mi vida. Esta especie de paladín de la moral, decencia y profesionalismo, había venido a redimir mi existencia entera y a enseñarme que el "true love" vestía de blanco y alojaba en un diván. No tardó el tiempo en no darme la razón , el blanco en volverse negro y el diván en un infierno.....
Dos años después ,se escuchan los sonidos de campanas de bodas. Y no precisamente las mias. La primera escena ya estaba escrita.
Luego,por entre las lágrimas del médico desacierto, aparece en escena un nuevo personaje: Mister Blue Eyes. Agresivo, irónico y de un inigualable sentido del humor, era todo lo contrario al fallido galeno.El misterio de la atracción por este sujeto demoró un tiempo en rebelarse. Pero,cuando lo hizo , Cupido llegó armado con un par de botellas de más , una peligrosa verborrea y una guía turística de la VIII región en la mano.
Si bien en esta ocasión la nublada bola de cristal mostraba una cosecha más fructífera, bastaron un par de traguitos de más para barrer con todo lo sembrado y volver un terreno que pudo haber sido fértil, en algo llano, triste y seco. ¿ La verdad? , nada que hacer al respecto .Menos aún cuando el protagonista de este segunda escena, pescaba sus bártulos y posesiones varias para enfilarlas rumbo a cierta ciudad del sur de nuestro país. Y no precisamente, a defender la ecología de la zona.
El eslabón final de esta cadena, está representado por el que llamaremos "golondrina de invierno". Golondrina es sin duda un buen muchacho. Alegre, piadoso y buen bailarín, gusta de prodigar sonrisas y ponderadas opiones a quien quiera recibirlas. No escatima en buen juicio ni en generosidad, menos aún cuando de sus amigos se trata.
A pesar de que mi vuelo tras G , no ha experimentado aún una suerte de "aterrizaje forzozo", si tendrá un seria turbulencia el día en que , tal como lo decía Becker en su poema, vuele hacia el destino de no retorno.
Los créditos finales o conclusiones apuntan al aprendizage. Cual vil y trillada balada de Arjona. Contra todo lo que siempre he creído, por fin he vivido en carne propia y quizás aprendido, que para el amor no hay reglas, parámetros ni parejas tipo establecidas desde la génesis .Las listas sirven solo para los supermercados y las vacantes para príncipe azul deben ser restringidas a los castings de Disney . Y, finalmente , que el unico grado de dominio en la vida con suerte puede darlo el control remoto al televisor. ¿ Lección aprendida?, espero que esta vez si.








Tuesday, July 01, 2008

Twenty Five

Todo comenzó el lunes de la semana pasada. La fecha de mi 25avo aniversario se acercaba y crecía en mi el nerviosismo de aquel que espera que todo salga a la perfección. Por ende, lista de excel en mano, me armé de paciencia y di paso a lo que sería la organización de tan maravilloso y hasta bíblico festín.
El día martes el mail ya estaba mandado y los educados comensales ya estaban empezando a responder. Que decencia!.Tal como dicen los Sagrados Textos, "Por sus frutos les conocereís", no habían alcanzado a pasar dos días y la lista de confirmados iba ya por sobre el 50%!. Todo un logro estadístico dados los tiempos y la ordinariez de la gente!.
Bastante contenta como iba marchando la cosa, esperé hasta el sábado en la mañana para ir a proveer mis arcas de los alimentos , bebidas y alcoholes a servir. Mención especial merece entonces, respecto de este punto, la visita al supermercado"mayorista" de la zona con mi amado padre. Parece que me entusiasmé demasiado con esto de comprar para las masas, ya que su cara de espanto al verme escoger de entre los vasos plásticos uno de medio litro, fue decidora. "Que ordinariez esos vasos, no conviertas nuestra casa en una cantina", dijo.
Al respecto, vale la pena entonces mencionar la "aversión" que tiene mi pobre madre con incluir entre los comistrajos de las celebraciones , gomitas y otros caramelos. Cada vez que aparezco en casa con alguno de estos ítems, su cara se descompone. Por ende, he optado por fondearlos, ya que, una vez puestos en la mesa, no podrá hacer nada para impedirlo.
Y así fue. Todo estaba comprado, el mantel figuraba ya estirado sobre la mesa y los comistrajos dispuestos en coquetas bandejas . ¿Mi persona?, correctamente vestida y maquillada para la ocasión...
A pesar de que todo parecía estar llendo, como "miel sobre hojuelas", el viejo refrán " No tropezará dos veces con la misma piedra", todavía se sigue riendo de mi . Claramente el afán por perder la cabeza no precisamente en los momentos más adecuados aún no me abandona, aunque esta vez debo reconocer un punto a mi favor: en esta ocasión solo propicié comentarios divertidos a los comensales y no hubo confesiones bárbaras (creo!?) a mis intereses. Por lo menos algo aprendí..
La velada, que hasta incluyó baile y diversos tipos de regalos, estuvo de lo más entretenida. La verdad es que lo pasé realmente muy bien. Valió la pena cada desagrado para llegar a lo que fue la meta más maravillosa de todas: unforgetables twenty five.
Ah y no puedo dejar de agradecer al de Arriba y su celestial intercesión en cierto issue: Gracias Diosito por favosh concedido! You´re great!


Monday, June 02, 2008

Porque la vida no es Sex and The City

Si me pongo a pensar en lo que ha sido mi vida en las útimas semanas, se me viene a la mente una especie de versión criolla de la tan famosa serie norteamericana "Sex and the City". ¿Litros de alcohol bebidos en las últimas semanas? muchos. ¿Amores fallidos? dos. ¿ Romance viento en popa? niuno, ¿Horas de sueño?, muy pocas.
Mala cosa. Más considerando que después de cada noche de juerga hay que levantarse al día siguiente haciéndole el peso a la caña (moral y de la otra) , con la mejor de las sonrisas y evitando a toda costa soltarle un ladrido al primero que se cruce por el camino. Para que hablar de las primeras horas del día. Es una especie de trance , donde el café , los dulces de menta y el cigarro, tratan de compensar por todos los medios la pasada noche de excesos. Recién después de almuerzo, vienen los buenos propósitos. " No puedo seguir así, no es manera de vivir, esto me va a pasar la cuenta", seguido del tan clásico, "hoy de todas maneras me acuesto temprano para mañana salir con tiempo y evitarme el taco", pero no.
Este efecto suele acentuarse los fines de semana , más en una época en donde las bodas están a la vuelta de la esquina. Todo el esmero que uno ha puesto en maquillarse, peinarse y perfumarse quedan en el fondo del vaso que contenía ese tercer ron. Ese mismo ron que, debido a tu escaza fuerza de voluntad , no supiste soltar y te pusiste a hacer confesiones estúpidas y fuera de lugar que pueden terminar de espantar a las cosas que de verdad te importan.
Y lo peor es al día siguiente, cuando después que abres los ojos vienen a tu mente flashbacks de la noche anterior, donde no dejaste barbarie por decir ni detalle por omitir. Y todo por no saber soltar el vaso a tiempo ni controlar los frutos hormonales de un ciclo menstrual irregular. La peor combinación de todas debo decirlo!
Y claro. Después los remordimientos de conciencia no se callan, como los excesos etílicos, con una simple aspirina...
Creo que la solución está en dejar de creerme Carrie Bradshaw y asumir mi esencia. Que una de mis máximas adoraciones en la vida es un peluche, que me gustan los caramelos americanos con la etiqueta sour, que lloro en los matrimonios , que me emociona enormemente la historia de Rory con Logan en Gilmore Girls y que todavía me creo la Bella con la esperanza de encontrar a la Bestia. Así soy yo no más y nada que pueda hacer al respecto. Yo no soy Carrie, la vida no es Sex and the City. Y sobre todo, no estamos en Nueva York.



Thursday, April 10, 2008

Con sombrero de ala ancha y un clavel en la solapa, un Don Juan se hizo a la mar..

Hoy jueves, despertar y venir a trabajar se me hizo especialmente antipático. ¿ Porque?, se preguntarán ustedes . Pues la razón es una y muy sencilla: estaba soñando con el verdadero príncipe azul.
Mi galán de ojos color azul cielo no era para nada convencional, ni tampoco parecía ajustarse a los cánones de la tan ansiada decencia . En el planeta en donde Morfeo es amo y señor, mi amado pertenecía a la marina y su atuendo era blanco. Si bien su presencia era impecable, estaba teñida por un curioso hábito: mientras yo le conversaba de cualquiera fuera el asunto, él , pescaba una pequeña cubeta que estaba dispuesta sobre la mesa para poner y helar botellas de vino y la empezaba a llenar con ron, hielo y coca cola. Yo, que despierta y en el planeta tierra, esto lo habría encontrado una blasfemia (y para que hablar del traje blanco) , en el mundo onírico me parecía de lo más chistoso. Ver a este apuesto sujeto vestido de blanco y bebiendo de una vasija. ¿Ordinariez en una hielera?, era demasiado!
Dicen por ahí que los sueños son deseos ocultos. En una de esas yo lo único que anhelo en la vida es un marín borracho que beba de cubetas metálicas, y no me he dado cuenta. La verdad, no sería para nada extraño, considerando el particular prontuario que me precede.
Mención especial merece entonces mi parejo para la fiesta de graduación. Como toda niña incauta de tan solo 18 años , no tenía idea de lo engañosas que pueden llegar a ser la apariencias. En todo el mundo, las mujeres sueñan con que el día de su "prom" llegue el GG (gallardo galán) montado en un córcel para, luego de agasajarlas con flores y cumplidos, llevarlas a la fiesta. Pues bien. El GG fue solo una ilusión y para que hablar de agasajos. Solo ordinarieces inspiradas en la más brutal de las ediciones de Condorito.
Ingenuamente se me ocurrió convidar a un sujeto que ostentaba grandes cualidades humanas: amor por el deporte, el estudio, la naturaleza y los animalitos. Pues bien, luego de escarbar un poquito más en el asunto, nos encontramos con un loco fugado de un sanatorio mental, que recurría a sicotrópicos y demases como quien toma aspirina y que, como si fuera poco, se desubicó con la vestimenta.
Corría diciembre y el sujeto, además de tarde y sin flores, llegó con chaqueta de lana gruesa. No contento con eso, decidió beberse todos los cócteles de la recepción y más. Desgraciadamente yo no me dí cuenta. Quizás pensaba, que cuando a ratos desaparecía, estaba jugando con las ardillitas que vivían en los árboles del sector. Pero no,solo preparando el caldo de cultivo de lo que sería una espantosa borrachera. Terrorífico!
Los primeros efectos de la fatal mezcla sicotrópico-alcohol se empezaron a notar una vez dado inicio el baile. Si pudierámos titular la situación desde ese entonces podría ser algo así: "Lágrimas de pisco". Hasta llanto incluyó la velada!!!.
Tampoco pudo omitir de la perfomance el amezarme con que iba , en un ataque de desesperación, saltar de manera suicida al río aledaño al salón de eventos. Fue demasiado. Está bien que a las mujeres nos guste cierta pizca de romance épico, pero esta versión borracha de Romeo solo merecía , en vez de haber sido invitado a tan magno evento, hacerle compañía a las ratas en la cárcel.
En fin, creo que ese pequeño issue figura ya fuera de mi memoria .Mejor me concentro en como conseguir una pequeña barcaza que me lleve hasta el mundo de los sueños donde se encuentra mi amado Marín Borracho Ojos de Cielo.

Monday, March 03, 2008

De grecia a la actualidad

Este post esta hecho en la memoria de mi querida amiga mini lindo.Sin sus comentarios y variados conocimientos no habría podido ser posible. "Prendan fuego"...
Inspirado en aquella romántica historia que emana de la mitología griega, llega hasta nuestras tierras la versión criolla de aquel héroe griego que desafiaba a los mismisimos infiernos con tal de reunirse y salvar a su musa: Mister Orfeo Wurst.
De tez pálida, rasgos masculinos y delicados ademanes que lo asemejan a un dulce colibrí más que a un recio superhéroe, Mister Wurst no escatima en gallardía si de damiselas se trata. Así lo demuestran ciertas evidencias fotográficas, que enseñan como, en un acto único de valentía, desafió las llamas de los infiernos para poder estar con su amada.
Con Lira y todo llegó este super héroe de la antiguedad a rescatar, del Hades de la ordinariez y el alcohol, a la bella y delicada Eurídice, quien sufría los padecimientos de las torturas del maligno.
Pero no todo fue "miel sobre hojuelas" para nuestro héroe de la antiguedad. Al llegar a la orilla para tomar la barcaza que lo llevaría a los infiernos, debió recurrir a su talento artístico y disponerse a tocar su tambor del reggeton, provocando así el embelesamiento del barquero de turno, quien finalmente accedió a llevarle a la otra orilla.
Pero no todo acaba ahí. Al llegar a las puertas de los abismo, debió convencer al can Cerbecero-Piscolero, guardián del infierno, para que le abriera las puertas.Después de sobornar con abundantes carnes crudas a la bestia infernal, debió confrontar al peligroso dios Hades.
Luego de suplicarle por horas para que su amada pudiese ser liberada , y al no obtener respuesta, se ve obligado a echar nuevamente mano de su tamborcillo. El maligno finalmente cede, pero poniendo como condición que Orfeo no debe contemplar el rostro de Eurídice hasta que hayan salido del infierno.Orfeo atraviesa todo el Hades en su camino de salida, pero antes de llegar a la última puerta no puede contener su impaciencia y se gira para ver el rostro de Eurídice. En ese momento ella le es arrebatada y convertida de nuevo en sombra, y él es expulsado del infierno quedando separado definitivamente de su amada....
Bueno. Nuestros queridos lectores se podrán preguntar. ¿ Que tiene Mister Wurst que siempre aparece ligado a actividades infernales? Pues no lo sé. Para ser aún más sincera, yo creo que ni el mismo lo sabe.

Tuesday, February 19, 2008

It all happens in Nido!

Toda una avalancha de sucesos. Desde fugaces paseos por los centros asistenciales rematando así la lista de sucesos con, probablemente la peor vergüenza que he pasado en mucho tiempo.
Transcurría la primera semana de enero, cuando, de entre las encomiendas que se me hacen a diario, apareció la de distribuir cinco mil ejemplares de nuestra amada revista institucional a todo Chile.
La cosa en sí parecía bastante simple. Casi divertida!, hasta que caí en cuenta que este asunto iba más allá de dar órdenes como un vil capitán de barco.
Mateamente, y anteponiéndome a cualquier eventualidad, decidí dejar todo dispuesto para el gran día. Las 38 guías de despacho estaban lista, solo faltaba la llegaba del camioncito que traería consigo las cajitas repletas de la tan ansiada publicación.
Hasta que llegó el día “D”. Apenas me avisaron que había arrivado la camioneta de la imprenta, corrí entusiasta a recibirla al subterráneo. Cual no será mi sorpresa cuando veo a un par de tipos vestidos de verde lanzándose las cajas con el producto por el aire. Esto, combinado con las advertencias del jefe de personal, de que ese día, todo el mundo estaba muy ocupado y que nadie iba a poder ayudarme a acarrear las malditas cajas, contribuyeron a sembrar en mí el terror. Tuve la súbita visión de mi jefa gritándome y tildándome de inútil por no haber podido despachar la publicación el día señalado.
Por ende, dadas las circunstancias, decidí sacar a flote mi veta transportista y hacer las cosas por mis propios medios.
Deportivamente me acerqué al lugar donde guardan los carros para llevar cosas por el edificio y me dirigí a empezar con el transporte de cajas.
El primer y segundo viaje acontecieron sin novedad alguna. Los problemas empezaron en el tercero, cuando cegada por un chsipaso de entusiasmo, decidí duplicar el número de cajas cargadas. El problema vino, cuando al tratar de mover el carrito con 16 cajas arriba, se desequilibró y me calló encima. La verdad es que nunca he sido muy macho dependiente, pero reconozco que en estas situaciones me encantaría que apareciera la versión criolla de Superman al rescate. Pero no, lo más parecido al flying washon, eran unas moscas que merodeaban el subterráneo…
Bastante abochornada por la situación, me paré de ipsofacto y me dirigí a pedirle a un señor que había ahí que por favor fuera y me parara el maldito carro del suelo.
Cual no será mi sorpresa, cuando al mirar el suelo, descubro mi coqueta chalita blanca sumergida en un charco de sangre.
Yo no se que fue peor. Si mi expresión o la del pobre hombre que tenía enfrente. Raudamente me dirigí al ascensor y me encerré en un baño a tratar de tapar con papel de secarse las manos la herida. Después de un buen rato de hacer el intento, se calmó el panorama.
La cara de mi pobre jefa cuando me vio llegar con la pata coja llena de sangre era para haberle sacado una foto. En su cara solo se podía leer una expresión : “demanda por accidente laboral”.
Después de tranquilizar a mi jefecita que no era para tanto, pesqué mi auto y me fui a la clínica, donde además de ponerme sedantes hasta en las orejas, me recomendaron reposo absoluto.
Afirmándome de esto, llamé a mi superiora y le pedí autorización para ser liberada de mis obligaciones en el transcurso de la tarde. No solo me concedió las horas restantes del día, sino que además coronó la conversación con la siguiente frase “si quieres mañana tampoco vengas, tómate el tiempo que consideres necesario”.
Obviamente me bajó todo el cargo de conciencia y decidí solo tomarme la tarde. Al día siguiente aparecí de nuevo, como el buen soldado que regresa cual héroe después de haber sido herido de muerte en el campo de batalla. Como ven, todo un alter ego de Arturo Pratt.
Pasó el tiempo y mi pata cicatrizó perfecto, pero al parecer el golpé removió ciertas neuronas de mi cabeza, porque no alcanzaron a pasar dos semanas cuando un nuevo papelón tomó forma.
Resulta que durante mis horas de ocio, dedicadas a navegar por facebook, descubrí el ídem de cierto guapetón compañero de tareas.
Dichosa con el hallazgo, decidí bajar una foto al escritorio de mi pc como prueba de la fechoría acometida, y enviársela a una amiga.
Hasta ahí todo bien. El problema fue que esa misma tarde, recibí la orden de enviar una tarjetita a todos los jefes regionales, invitándolos a la Gala anual de la empresa. El único “pero” sucediose cuando, en vez de adjuntar la invitación, adjunté la foto del susodicho.
No me di cuenta del pequeño error, sino hasta un par de horas después, cuando me llegaban mails del tipo “señorita, parece que adjuntó mal el archivo” y frasecillas de ese corte. Que vergüenza!.
Pero, esta vez, opté por aplicar la sabiduría popular y abanicarme en la diferencia. “Yo no fui y se acabó el asunto. Nadie pregunte nada más”. Bueno, es que la verdad, después de tamaño “condorazo” no tenía otra opción. Jajajajajaja, son solo cosas que pasan no!

Wednesday, January 16, 2008

Cuatro pasos a una adicción

Según ciertas amistades, este podría ser la introducción de un libro. Del que si el personaje inspirador de lo que ustedes procederán a leer a continuación, supiera, probablemente pagaría miles de dólares para que esta pobre alma no revelara su más oscuro secreto. La conquista a través de la violencia. En solo 4 pasos, los que invito a leer a continuación.
Arrancando motores
Este tipo de sujetos posee un cierto irónico y negro sentido del humor, el que usa para aproximarse a la víctima. Como en la mayoría de los casos, suele tener además, una presencia bastante agradable, no duda en acompañar sus frases con un pestañeo "casual" de sus grandes ojos de color.
Luego de los chistes, empieza la conversación, durante la cual, y entre una frase y otra, deja entrever algun comentario ,que denote toda una vida de lecturas y visitas a museos de la orbe mundial. " Si, creo que cierto pensador alemán del siglo XIX, concuerda contigo en ese punto", dice, para luego corroborar su engreída afirmación enumerando un largo e ilegible listado de títulos clásicos.
Luego de la broma y la instancia cutural, y , a la luz de todas las lecturas vitalicias, viene el más violento e inescrupuloso análisis de todos: el de nuestra persona.
Una vez que ha opinado, bastante tajantemente, sobre todo cuanto a uno la atañe (ropa, estilo, gustos, vocación, religión), decide cerrar su "speech" ahondando en la crítica de alguno de los ítemes atacados con anterioridad.
Una vez que la víctima se repone de los embates, viene la fase de la martirización. Cualquier persona normal, a la que se le cuestiona y critica hasta el modo de andar, reacciona violentamente al proceso anterior. Pero él no parece entenderlo y solo dice la frase "me están atacando".
Luego de dejar anonadados a quienes tienen a su alrededor, se aleja del lugar de los hechos y se pone a beber.
You've Been Blessed ....
Luego de la tempestad viene calma dice el refrán, y el caso de este sujeto no es la excepción.
Quizás después de una fervorosa y estudiada reflexión, de todas las féminas insultadas, este ejemplar decide elegir una y mandarle un mensaje de texto u llamado (depende de si la borrachera de la noche anterior le permite articular palabra), de manera que la dama en cuestión sepa que ha sido seleccionada. O tal como dice la canción de Elton John, "You`ve been blessed..."
Another Shoot of violence plis!
Otro escenario. La elegida está nerviosa. Pues volverá a ver a aquel vikingo príncipe que aquella noche de carne cruda y cerveza , no le pudo quitar sus extraviados ojos de encima.
Lo que ella no sabe es que esta noche, en vez de coqueteos y frases enamoradas, lo que le espera son malos tratos , burlas y más críticas.
Bastante descorazonada sale nuestra Julieta de la escena. Pues su bárbaro acompañante se molestó con ella. ¿ La razón?que al recibir el decimosexto insulto o ser echada a las fauces de algún animal rabioso, ella se aburrió y le tiró la caballería encima.
Es en ese entonces que el Oscuro Principe la mira de fijo, le da un ultimatum con alguna frase del tipo "maleducada" y se aleja. Quizas para siempre, quizas no...
Todo dependerá de usted!...
En el limbo...
Esta es la fase en la que el sujeto pretende que la dama reflexione en cuanto a su grosera conducta, a través de la condena al ostracismo voluntario e inquebrajable.
Probablemente le remita un correo electronico o un recado a través de terceros haciéndole saber lo reprochable de su conducta , además de incluir algunas claves para mejorarla.
Es aquí cuando la víctima puede tomar dos caminos:
a) darse cuenta que es un latero digno de encierro
b) creer que ella es el angel enviado para hacer de este pequeño cachorrito- fiero por fuera y dulce e inseguro MUY por dentro- su docil mascota. Esta opción incluye llantos y numerosos intentos por obtener su perdón. Dios quiera que no lo obtenga...

Wednesday, January 02, 2008

Jingles de fin de año

Todo comenzó el martes, día en que el mundo Católico celebra la Navidad. Por alguna extraña circunstancia del destino, en vez de acabar estos festejos acostada en mi camita durmiendo como una lady, terminé en un asado en casa de cierto simpatico mancebo.
El hecho en sí no tiene nada de malo, excepto que en mi mano, en vez de un bastón navideño de dulce, había un gran vaso de licor. No contenta con eso y olvidando que al día siguiente las renombradas oficinas de Nestlé esperaban por mí, decidí darme a la fuga a una discoteca de dudosa reputación con ciertas amistades.
Lo que planeaba ser una "bailadita" de una hora-máximo dos- se transformó en lo que podría ser el material de una verdadera crónica policial al más puro estilo LUN. De haberse escrito, el título podría haber sido el siguiente: " De perreo y afilón de cartera". Pura ordinariez!.Y no era para menos, ya que en menos de un compás de regeton, y al mirar hacia el lugar donde esta damisela había dejado su cartera, esta ya no estaba. Gone with the lumpen!
Como era de esperar, nos vimos obligados a abandonar el dicho antro de la ordinariez de inmediato, y acudir a la comisaría más cercana. Creo que especial mención merece entonces el comportamiento de cierto varón, que montado en su gris corcel, supo auxiliar a estas damiselas en apuros.
Por supuesto eran las cuatro de la mañana y yo recién estaba poniéndome pijama y preparándome para dormir. Obviamente, al día siguiente con suerte podía deletrear mi nombre y caminar derecho, razón por la cual prometí solemnemente no mandarme más estos numeritos. Ni menos en día laboral.
Transcurrió la semana sin mayores novedades, exceptuando que ya flotaban en el aire los primeros preparativos para las fiestas de fin de año. Una que otra botella de fino licor, papas fritas y buen soundtrack, prometían adornar el último fin de semana del año.
Contrario a todas mis “finas” expectativas, los días transcurrieron en paralelo a la decencia hasta el domingo en la tarde, día en el cual se empezaron a vislumbrar en el horizonte los primeros vestigios de la tan ansiada indecencia. Un poco de vodka y carne cruda dieron a la noche un ambiente que solo lo describe una palabra: vikingo.
La barbarie -que incluyó garabatos, sangre en la parrilla y abundante borrashera- no concluyó sino hasta altas horas de la madrugada. Cuando los concurrentes, extasiados ante el alto consumo de alcohol, decidieron abandonar el recinto.
El escenario para los próximos hechos fue una pituca fiesta de cierta reconocida discotec litoraleña. Creo que el hecho de mencionar que la entrada incluía vaso para “refill” de bebidas y alcoholes, habla por si solo si se quiere explicar la tónica del evento.
El ya mencionado panorama no habría sido lo mismo sin la súbita y espasmódica llegada-post remecimiento y sonoros frenazos- de la barcaza vikinga en contra de la pared de concreto del local. Nada como un poco de humor alemán para coronar los eventos de fin de año….
¿Notable verdad?