
Valor!. Creo que esa es la mejor expresión para definir mi última experiencia. Si bien,ésta la podríamos tildar de casi mística, no dejó por eso de verse opacada por algunos "agregados" de cierta contertulia...
Transcurría mi semana, sin más novedad en el frente que una tesis reacia a avanzar, cuando recibí un tentandor llamado de cierta alma amiga. Al día siguiente era el cumpleaños de su primita pequeña, y como al parecer "mini cute" estaba en la lista de los invitados, esta alma piadosa decidió incluirme en la velada.
Bastante entusiasmada ante el hecho de finalmente poder conocer a mi amado "prince charming", decídí poner manos a la obra. Revistas adolescentes del tipo "teen vogue" y "seventeen" fueron mi nuevo referentes. Tips del tipo " como conquistar su corazón en cinco pasos" , "sedúcelo con solo mirarlo" o "como acercarte y no tropezar en el intento", nutrieron mis escasos dotes de logística. Lo sé. Suena ridículo, pero esto del "flirteo"no es lo mío, y menos tratándose de menores de edad.
Llegado el día D, los ánimos estaban listos para el ataque. Bastante nerviosa, decidí lucir lo más púber que tenía en mi clóset. Por supuesto, además aproveché de memorizar algunos Salmos y Parábolas que incluyeran algunas virtudes ad-hoc. Como ustedes sabrán , estas reuniones de la Brigada de la Santidad,tienen un marcado carácter religioso, del que yo, no podía quedar excenta.
"En llegando" al lugar de los hechos, lo primero que veo, después de la cumpleañera, es a "gatito" apoyado en la ventana ,al más puro estilo James Dean en sus primeras películas vaqueras. Con un sobrio polerón negro (obviamente, de fina procedencia) y un par de jeans gastados, sus grandes ojos recorrían el salón,mientras bebía de un vaso de soda a medio llenar.
Bastante nerviosa, con mis compañeras de aventuras empezamos a planear una estrategia. Ibamos a esperar que "pussy cat" estuviera acompañado por alguien conocido. Luego, PRUDENTEMENTE, nos acercaríamos para ser presentadas.
Una estrategia brillante. Que no podía fallar, excepto por una cosa. Una de las integrantes del team "misión gatito", claramente no conocía el significado de aquella virtud ,que algunos denominan prudencia....
Embate number oneEsperando que se diera la ocasión nos encontrábamos, cuando "gatito" tuvo la brillante idea de apoyarse en el respaldo del asiento en el que nos encontrábamos. Con tan mala suerte ( o buena, depende como lo miren), que su trasero de minino, quedó casi encima de mi cabeza.
Bastante "shockeada" por el espectáculo, decidí comentarle a una de mis contertulias, que si este pequeño minino no corría su humanidad de mi pelo recién lavado, iba a propinarle un pellizco.
Muy en serio se tomó la señorita la frase, ya que antes de que alcanzara a darme cuenta, ella ya figuraba tocándole el hombro y diciéndole la célebre frase: " podís correr tu poto de encima de la cabeza de mi amiga porfa".
Plop!. Es ahí cuando veo que el tipo, descubierto en plena falta, se da vuelta y se lanza la frase "shh, córranse ustedes pa delante mejor po". Valor. Si cree que todos queremos deleitarnos con sus partes, que mejor las fotografie y las venda por catálogo en la web..
Embate number twoNo contenta con su desempeño en la fase anterior, esta querida alma, decidió seguir "propiciando encuentros". Al parecer, el transcurso de las cosas no habían salido de su gusto. "Si no lo conocías te ibas a taimar", fue la frase con la que la susodicha justificó el próximo round.
En fin. El caso es que figuraba esta avecilla sirviéndose bebida, cuando veo que esta dama le vuelve a tocar el hombro....
Aludiendo a encuentros anteriores, la niña en cuestión decide presentarse y preguntarle por su nombre. Yo en esos minutos figuraba dada vuelta hacia otra parte, como ajena al show que se estaba dando a mis espaldas. Fue en ese entonces, cuando escuché la frase que me hizo saltar y meterme en la conversación de golpe: " Y ella se llama elvira...".
"Hasta aquí no más ", me dije yo, "ahora me las valgo yo, antes que esta &%$% le cuente que lo quiero conocer también"...
En ese mismo instante, me di vuelta, mire al tipo y le lancé la siguiente frase ( de la que todavía me arrepiento, pero nada comparado a lo otro): "¿ Te está asustando mi amiga?". Con alivio pude ver como la expresión del niño se relajaba y lentamente , en su cara empezaba a aparecer una sonrisa.
Con un tono más relajado y pronunciado que el de mi amiga, empecé lo que intenté fuera una tertulia civilizada...
El "match point" de esta señorita fue cuando, esbozando una sonrisa, nos mira a ambos y nos dice" los dejo hablando, voy a ir a pedir un cigarro".
Si bien la charla con el pequeñín amado, no estuvo excenta de "cortaduras de genio", fue una instancia bastante agradable. Creo que no estaba tan nerviosa desde que rendí la PAA. Yo no se como no me caí encima de la mesa de los refrigerios, o le dije alguna barbarie. Benditos los Santos que acudieron en mi ayuda y pusieron palabras amables en mi lengua..
Pasados un rato, algunos se habían unido a la charla. Aprovechando el impulso, decidí sacar mi teléfono móvil, y so excusa, escabullirme en un rincón a "hacerme la que hablaba por celular".
Necesitaba calmarme o iba a morir ahí producto de un ataque coronario..
Bastante chistoso y particular. Pero dentro de, creo que logré salir digna de la situación..
Cuando logré recuperar la calma, los minutos pasados me parecieron surrealistas.Lo que venga después, es otra historia. Pero, a pesar de todo, lo había conseguido. En la misma fecha, a meses de haberlo visto por primera vez, había logrado conocer a Mini Cute...
Misión minino fue completada!