
Sucedió a mediados del verano . Hoy me he encontrado frente a frente con el sujeto en cuestión, actor principal de esta historia. Al verlo, me acordé de una cómica anécdota veraniega..
Estaba de vacaciones y esa semana la había pasado en las brisas junto a mi familia y a un par de amigas.No se en que minuto se me ocurrió pescar mi mochila, meter tres poleras, dos pantalones , unas chalitas coquetas , maquillaje adhoc y mandarme a cambiar a nuestra calurosa capital (insisto en la teoria q de tanto ponerme al sol se me quemaron las neuronas)
O, quizás el que una querida amiga me contara que este viernes se realizaría un meeting con un chiquillito en ese entonces, bien tincudo.Los ojos se me salieron de las orbitas y empezé a traspirar helado.Me trasladé con el pensamiento a la tertulia venidera y la escena fue grotesca:verme a mí sentada en el terrazon de mi depto en la playa, sacando nerviosamente la suerte con las cartas y con los ojos fijos en el horizonte pensando en cada uno de los movimientos del "puchi" dentro de la reunión y fulminando con una pistola a cada muchacha que osara acercársele. Además , tampoco podemos obviar de la visión, el detalle del llamado a algún alma caritativa que estuviera participando en el meeting para que procediera a informarme en que iba el asuntico (¿Todas hemos echo eso alguna vez verdad?)
Fue así como después de una larga reflexión acerca de mi actitud "irreflexiba y poco meditada" me dispuse a abandonar el nido familiar y a tomar las riendas de mi propio destino.
Era de esperar que los treinta grados de calor y los doscientos kilómetros manejados no hubieran sido en vano.Pues tal como lo dice aquel refrán popular: " Si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma".
La reunión se desarrolló de manera bastante amena y apacible, sin mas contratiempos que una que otra situación un tantín patética. Francamente ¡valor!, yo ya no sabía si estaba en medio de una terapia grupal de escaso presupuesto o un grupo de gente mas o menos decente.
En fin, la "lúdica " situación acabó tipín 4:00 de la madrugada. Ya, en el colmo de mi frustación decidí que era hora de atacar.Me acerqué sigilosamente al patio del mobiliario , dónde el entonces "objeto de mi afecto" obseravaba el cielo estrellado. Después de uno que otro comentario acerca de las características del mobiliario, la conversación se fue dando sola.Ave María! , ya era hora.
Después de una amena tertulia con mi "palomo" decidí que era hora de emprender el rumbo. Pues, tal como diría un detective privado, "misión cumplida"
P.D: situaciones y personajes son solo "metaforicos". Nada de lo aquí tipeado es cien por ciento acorde a la realidad