Saturday, March 18, 2006

"Hay algo que quiero decir, esto no me puede estar pasando a mí.."


Tal como dice aquel rítmico hit veraniego "hay algo que quiero decir, esto no me puede estar pasando a mí", son las dos y media de la mañana y no logro pegar un ojo. Desde el segundo piso de mi morada oigo tronar unos parlantes en la planta baja , de los cuales emanan unos sonidos (o bramidos) con una letra que solo engloba el adjetivo espelusnante. ¿La razón?, la celebración del 16avo cumpleaños de mi hermano Cotito.
Corría la semana del diez de marzo y al pequeño benjamino se le ocurrió que quería festejar su natalicio con una recepción. Lo que partió siendo un proyecto de veinte personas con tapaditos de ave, terminó en una espantosa orgía sub 16. Espantoso, horrento.
Para la celebración del dicho evento hubo que movilizar gente como una tropa de hormigas. Desde el lunes de la dicha semana, que mi querida y organizada madre partió buscando en publigías.com alguna compañía de seguridad que custodiara el evento del menor y que evitara, de paso, el afilamiento de los bienes de mi inmueble.
Pero no sólo de seguridad constaron los preparativos. Un despliegue de golosinas, bebidas azucaradas y hasta cerveza lemon stone estuvieron transitando por mi casa la semana del evento.
Llegado el día "D", el pequeño niño se levantó muy "espectante". Previendo el ambiente de nerviosismo que habría en mi morada (mi madre es de la teoría que diez son multitud) huí al alba, de manera rauda y veloz .
Ya eran pasadas las ocho cuando regresé al hogar.Un sin fin de comistrajos y bebestibles circulaban de un lado a otro en coquetas bandejas sostenidas por un mozo contratado para la ocasión.Mientras tanto, el resto de mi familia luchaba por meter los muebles de la salita a presión en un closet . No fuera a ser cosa, que un menor, en un acceso de nerviosismo por la fiesta y el regeton pateara de modo frenético las patas de los coquetos silloncitos verdes.
La jarana empezó a tomar forma tipo 10pm.Unas niñitas vestidas con poca ropa y mucha pintura se paseaban por mi jardín como si fuera una pasarela de hollywood al compás de un rap "de moda". Horror! . Nuevamente decídí escaparme de semejante safarrancho y acudir a un meeting en un barrio aledaño.
Eran cerca de la una y media cuando regresé. Cual no será mi sorpresa al ver a dos mocosos sentados en posición bastante "dudosa" frente al jazmín regalón de mi papá. Hago énfasis en el ente botánico, porque a mi progenitor que le toquen a su jazmín, es como si le mataran un hijo o le destrozaran su stuff de golf. En fin, cuando comprobé que el pequeño ente vegetal seguía íntegro, me decidí a entrar.
Música mala y gente nerviosa daban forma a un atmósfera bastante desagradable. Después de hacer una pasadilla por la cosina y saludar a mis padres decidí que era hora de aislarme de esta batahola y encerrarme en mi aposentos para tratar de dormir.Hago enfasis en el término tratar, porque ya son casi las tres y la cosa va de mal en peor. Trató de concentrarme y entregarme en los brazos de morfeo , pero lo único que logro es seguir oyendo .."pasame la botella, voy a beber en nombre de ella..."